Señor, Dios nuestro, elevamos hacia Ti nuestra gratitud, en unión con nuestra Madre del Cielo, por todas las abundantes gracias que derramas…al mundo por su intermedio.

Te pedimos ahora, Dios nuestro, la gracia de permanecer en tu amor. Que todos nosotros seamos uno, como Tú y tu Madre son uno, en perfecta unión y en un único corazón de amor y de paz. Amén.

Dios te Salve Maria, llena Eres de gracia..

 

Queridos hijos, hoy los bendigo con mi bendición maternal y los invito a todos a la conversión. Deseo que cada uno de ustedes se decida a cambiar su vida y que cada uno trabaje más en la Iglesia, no con palabras o con pensamientos sino con el ejemplo, para que sus vidas sean un alegre testimonio de Jesús. Ustedes no pueden decir que están convertidos, porque su vida debe ser una conversión diaria. Para entender qué deben hacer, hijitos, oren y Dios les hará comprender qué es necesario concretamente que hagan y en qué tienen necesidad de cambiar. Estoy con ustedes y los pongo a todos bajo mi manto. Medjugorge año 1993

Los invito a rezar por la paz. Por la paz en sus corazones, la paz en sus familias, la paz en el mundo.

Gracias por haber respondido a mi llamado.

Queridos hijos, hoy deseo que comprendan que soy su Madre y que deseo ayudarlos e invitarlos a la oración. Solamente mediante la oración podrán entender y aceptar mis mensajes y practicarlos en sus vidas. Lean la Sagrada Escritura, vívanla y oren para comprender las señales de este tiempo. Éste es un tiempo especial y por eso estoy con ustedes para acercarlos a mi Corazón y al Corazón de mi Hijo Jesús. Queridos hijitos, deseo que sean hijos de la luz..

María es Reina de la Paz, porque nos lleva por el camino que Jesús nos marcó.Convertirse es dejar que Dios actúe en uno. Convertirse es – por esa misma razón- acercarse a Dios, o lo que es lo mismo, acercarse a su Amor. La verdadera oración, que atrae la gracia de Dios, en la que se manifiesta la paz, y se experimenta el amor, se da cuando nos decidimos a amar a Dios por sobre todas las cosas, a abrirle el corazón para que lo llene con su Amor.“Crean con fe firme””Sean fuertes””oren para que la oración le dé fuerzas”.

María es Reina de la Paz porque en Ella reposa plenamente la paz de Cristo y esta paz que viene a regalarnos no es otra que la que precede del Corazón traspasado en la cruz, junto al suyo abierto a la maternidad de todos los hombres.

Hoy quiero orar por el don del amor y creo que Tú me escucharás. Quiero orar en unión con María, Madre del Amor, que se abrió totalmente a Tu amor. María, Madre mía, ora conmigo y por mí, ora por todos tus hijos a quienes diste a luz con dolor y con amor al pie de la cruz.

Oh, Dios, nuestro corazón está en profunda oscuridad,

a pesar de nuestra unión a tu Corazón

Todas las veces que el corazón está dividido entre el bien y el mal,

que sea iluminado por tu luz y que reencuentre la unidad.

que nuestro corazón se eleve hacia Vos, como el de un niño.

Haz, Señor, que nuestro corazón esté radiante de paz

y que de ella tenga siempre nostalgia.

Haz que puedan habitar en nosotros

tu santa voluntad y tu amor.

Que deseemos, al menos algunas veces, ser tus hijos.

Y cuando, Oh Señor, deseemos ser tus hijos,

acuérdate de nuestros pasados deseos

y ayúdanos a nuevamente acogerte.

Te abrimos nuestros corazones

para que viva en nosotros tu santo amor.

Te abrimos nuestras almas

para que sean tocadas por tu santa misericordia,

que nos ayudará a ver claramente todos los pecados,

y nos hará comprender

que es el pecado el que nos hace impuros.

Deseamos, Dios, ser tus hijos humildes y devotos,

para poder volvernos tus hijos amados y sinceros,

así como el Padre quiere de nosotros.

Jesús, Hermano nuestro, ¡ayúdanos! a que obtengamos del Padre su bondad y a que seamos buenos hacia Él.

Ayúdanos, Oh Jesús, a comprender bien lo que Dios nos da.

 

Consagración al Corazón Inmaculado de María

Que la llama de tu Corazón, Oh María, descienda sobre todas las personas.

Te amamos inmensamente. Imprime un amor verdadero en nuestro corazón.

Que nuestro corazón por ti suspire.

Oh, María, dulce y humilde de corazón, acuérdate de nosotros cuando pecamos. Tú sabes que nosotros, los hombres, somos pecadores.

Mediante tu sacratísimo y maternal corazón, cúranos de toda enfermedad espiritual. Haz que seamos capaces de ver la belleza de tu corazón maternal, y así poder ser convertidos por la llama de tu corazón. Amén.

Maria somos Tus hijos, gracias por Tu Amor

Aseméjanos a ti,

y enséñanos a caminar

por la vida tal como tú lo hiciste:

fuerte y digna, sencilla y bondadosa,

repartiendo amor, paz y alegría.

En nosotros recorre nuestro tiempo,

preparándolo para Cristo Jesús.

(P.José Kentenich).

Tú eres nuestra esperanza, porque el mismo

Jesús nos confió a ti en la hora de la cruz,porque tú eres verdaderamente nuestra madre. Te pedimos que cuides de todos tus hijos

como cuidaste a Jesús Niño. Confiamos en ti como un niño confía en su madre,

Llévanos hasta tu Hijo Jesús: ayúdanos a seguirle hasta el fin para que nuestra esperanza no sea defraudada.  Amén.

(Thomas Suavet)

Mensajeros de la Reina de la Paz

En el mes del espíritu Santo reza con fe y pide a Maria que puedas recibir los dones del Espiritu Santo Reza esta oración con Fe:

Ven espíritu Santo, Ven por medio de la Poderosa intersección del Inmaculado corazón de Maria Tu Amadisima Esposa. Tres veces.

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