Que la llama de tu Corazón, Oh María, descienda sobre todas las personas. Te amamos inmensamente. Imprime un amor verdadero en nuestro corazón.

María es un monumento de caridad,maestra de todas las virtudes. Es nuestro modelo.

¡Nunca podremos imaginar  lo grande que es María!
Está toda revestida de la Palabra de Dios.

Aquél “conservaba todas las Palabras en su corazón ” (cf. Sal. 119,11)
significa que las vivía. María era totalmente la Palabra, sólo la Palabra.

Ser la Palabra viva  significa revivir en la tierra a María. Si, al tratar de amar,
el amor se hace recíproco, Cristo reina entre dos o más.
De esa manera logramos dar a Jesús al mundo, espiritualmente, como María lo dio físicamente.

De los escritos de Chiara Lubich)

¡Queridos hijos! Hoy estoy con ustedes y los bendigo a todos con mi bendición maternal de paz, y los exhorto a vivir aún más su vida de fe, porque aún son débiles y no son humildes. Los exhorto, hijitos, a hablar menos y a trabajar más en su conversión personal, para que su testimonio sea fecundo. Y que su vida sea una oración continua. ¡Gracias por haber respondido a mi llamado!

Mensaje del dia 25 de septiembre de 2010 Maria Reina de la Paz Medjugorje

“He venido para decir al mundo que Dios existe, que Dios es la plenitud de la vida. Hay un solo Dios, Padre y Creador de todos, y una sola Fe. Tienen que amar a todos los hombres sin importar la religión a que pertenezcan. Dios quiere que se amen todos y se aprecien. Dios es el único para todos los hombres, pero los hombres han creado varias religiones. Mi Hijo es el único mediador y salvador de todos los hombres, pero los hombres pueden salvarse también llevando bien sus religiones, si las siguen seriamente y si viven según les dicta su conciencia”.

¡Mi amable Jesús!, en unión a los méritos de tus Sagradas Llagas, ofrezco mi vida al Eterno Padre, según las intenciones de la Virgen Santísima Dolorosa.

¡Virgen María, Reina del Universo, Intercesora de la Humanidad y esperanza nuestra, ruega por nosotros!

Meditacion con Maria Nuestra Madre Celestial

“Debemos vaciarnos de lo terrenal y de nosotros mismos. Dios no cabe en un corazon ocupado”

Aprende a conocer tus dones y a dar gracias a Dios por ellos.

Ofrece tu vida

La fe alimenta la fortaleza que nos hace soportar los momentos difíciles de nuestra vida y las tribulaciones a las que podamos estar sometidos en el futuro. La fe es la que ilumina el entendimiento cuando hay cosas que nuestra razón no logra  comprender. La fe nos procura una nueva mirada sobre los acontecimientos del mundo y refuerza nuestra esperanza, de modo que nada de lo que nos suceda o nos pueda suceder pueda provocarnos desesperación. La fe nos da la certeza que Jesucristo es el Señor de la historia y que la última palabra es la suya. Que la muerte fue vencida y que del Señor es la victoria también sobre el pecado, el mal, Satanás y el mundo. Por eso quien vive la fe supera el temor a lo desconocido y al mal presente, y goza de la alegría de servir al Señor.

La fe es la luz que aclara el oscuro camino que nos toca recorrer. La fe nos asienta sobre la Roca que es Cristo.

Cuando la fe es pobre, cuando el ánimo es titubeante, al llegar las pruebas no nos mantenemos firmes sino que nos derrumbamos. Cuando vienen las pruebas todo lo que creíamos ser y tener desaparece y así experimentamos que no podemos o no sabemos abandonarnos en Dios, que pensamos que Dios está lejos, que la Virgen está lejos, que no nos escuchan.

Si la prueba es dura o persistente perdemos la claridad de conciencia y caemos en confusión. Si no estamos seguros de nuestra fe no somos fuertes sino débiles. Fuertes son sí las palabras del apóstol Santiago el menor en su carta, cuando –refiriéndose a la fe en el pedir a Dios- dice: “…el que vacila es semejante al oleaje del mar, agitado por el viento y zarandeado de una a otra parte. Que no piense recibir cosa alguna del Señor un hombre como éste, un hombre irresoluto e inconstante en todos sus caminos”. Esa persona irresoluta es la que carece de sencillez de corazón y se siente tironeada por inspiraciones o tendencias buenas y malas y no sabe qué hacer.

La sencillez del corazón viene de la humildad. Y la Santísima Virgen también nos dice que debemos ser humildes, porque no lo somos. Con lo cual nos está recordando que la fe se la vive desde la humildad.

Recuerda esto:

Oración continua significa el corazón elevado constantemente hacia Dios, anhelo permanente de su presencia, inteligencia y voluntad dirigidas a no acomodarse a las cosas de este mundo sino a la conversión de modo de distinguir y obrar la voluntad de Dios: lo bueno, lo agradable, lo perfecto (Cf Rm 12:2). Quien esto hace dará muchos frutos, aún en el anonimato de una vida silenciosa. Su testimonio será realmente veraz y ciertamente dará gloria a Dios.

P. Justo Antonio Lofeudo
www.mensajerosdelareinadelapaz.org

Rezemos juntos la oracion a Maria ofreciendo nuestra vida, para el bien de nuestra alma, para que Ella nos guarde siempre y nos acompañe hasta el ultimo dia de nuestras vidas

Soy todo Tuyo Maria

Virgen María, Madre mía, me consagro a ti

y confío en tus manos toda mi existencia.

Acepta mi pasado con todo lo que fue.

Acepta mi presente con todo lo que es.

Acepta mi futuro con todo lo que será.

Con esta total consagración te confío cuanto tengo y cuanto soy,

todo lo que he recibido de Dios.

Te confío mi inteligencia, mi voluntad, mi corazón.

Deposito en tus manos mi libertad, mis ansias y mis temores,

mis esperanzas y mis deseos, mis tristezas y mis alegrías.

Custodia mi vida y todos mis actos

para que le sea más fiel al Señor

y con tu ayuda alcance la salvación.

Te confío ¡Oh María! mi cuerpo y mis sentidos

para que se conserven puros y me ayuden en el ejercicio de las virtudes.

Te confío mi alma

para que tú la preserves del mal.

Hazme partícipe de una santidad igual a la tuya;

hazme conforme a Cristo, ideal de mi vida.

Te confío mi entusiasmo y el ardor de mi juventud,

para que tú me ayudes a no envejecer en la fe.

Te confío mi capacidad y deseos de amar;

enséñame y ayúdame a amar como tú has amado

y como Jesús quiere que se ame.

Te confío mis incertidumbres y angustias

para que en tu corazón yo encuentre seguridad,

sostén y luz en cada instante de mi vida.

Con esta consagración me comprometo a imitar tu vida.

Acepto las renuncias y sacrificios que esta elección comporta

y te prometo, con la gracia de Dios y con tu ayuda,

ser fiel al compromiso asumido.

¡Oh María!, soberana de mi vida y de mi conducta,

dispón de mí y de todo lo que me pertenece,

para que camine siempre junto al Señor bajo tu mirada de Madre.

¡Oh María! Soy todo tuyo

y todo lo que poseo te pertenece ahora y siempre. ¡Amén!

Reza el Rosario Bendito a Maria cada vez que puedas y tus dias seran bendecidos, ofrece tus sacrificios, tus logros, tus cargas todo al Corazon Inmaculado de Nuestra Santa Madre, y Ella no te abandonaray tu carga sera mas liviana.

Visita el sitio de Chiara Luce Badano una vida de ejemplo de como se debe vivir y ofrecer en amor a Dios.

Chiara Badano, una luz para todos”, dijo el Papa en el Angelus.

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